Lo peor de tener que vivir fuera de casa es sin duda tener que vivir en un piso compartido.
Claro que esto no es tan malo si te tocan unos buenos compañeros, cosa que casi nunca pasa.
En mis dos años de convivencia me he reído, he odiado y he tenido ganas de matar a alguien en muchos momentos.
Primero el compañero que es más mayor que tu y te intenta dar lecciones acerca de la vida sin apenas conocerte. Por que es evidente que con 18 no sabes nada de la vida y por supuesto no has salido más allá de 3 metros de tu casa,y por lo tanto todavía sigues en tabula rasa. Hahaha CLARO.
También está esa compañera que coloca carteles allá a donde vaya de: Limpia esto, recoge esto, no dejes esto aquí etc, etc. Y con la que obviamente no te gusta hablar por que es sumamente aburrida y te da sueño simplemente oírla decir hola.
Que decir de esa compañera que pide dinero para todo aunque tu hayas comprado algo para el piso la semana pasada y no le hubieses pedido nada. Además es la típica que si luego le pides tu dinero ya pueden pasar días y días hasta que te lo dé.
Después está ese compañero que no soportas, que además de ser un cerdo, un creído y sumamente gilipollas; se mete contigo por cualquier cosa como que se te haya quemado algo. Tampoco olvidarnos que escucharlo hablar da el asco todo y te marea la cabeza de una manera increíble.
Y si a todo esto le sumamos que sea mayor que tu y te dé lecciones de vida, lecciones sobre los estudios y que aún por encima fume porros y su cuarto huela a mierda. Entonces ya es el colmo, pero lo que es todavía peor es que no tenga ni idea de que hacer con su vida, que suspenda todas o la gran mayoría, que todo el dinero que tiene no lo sepa administrar y se lo gaste en gilipolleces.
Mientras tu estás ahí creando tu futuro, sabiendo perfectamente que hacer con tu vida, aprobando si no todas la gran mayoría y administrando lo poco que tienes para sobrevivir pero siendo sumamente feliz.
En está vida hay de todo pero lo único que salva la convivencia son los compañeros de piso que no hacen ruido y que nunca sabes si están o no están en el piso.
Lo único malo de esto es que mejor no salir desnudo por el piso no vaya a ser el cuento.
Compañeros como esos todos los hemos sufrido en algún momento durante la aventura de compartir piso. Ánimo!
ResponderEliminar