El estaba a mi lado viéndome fijamente, gritándome y siendo tan el como siempre.
Yo mirándolo con lagrimas en los ojos y preguntándome por que?.
Se dio la vuelta y se largo y entonces lo supe, que no eramos el uno para el otro, que simplemente eramos dos individuos sin correspondencia como si de una formula matemática sin solución se tratase.
No hay comentarios:
Publicar un comentario