He decidido dejar de bailar.
He decidido romper las cuerdas con las que me manejabas.
Ya no quiero que me controles a tu antojo.
Porque he decidido ser feliz y no podrás arrebatarme la sensación de haber dejado atrás ese peso que me hundía cada día más.
Floto y poco a poco asciendo de ese pozo sin fondo en el que me encontraba.
No voy a esperarte más, la vida es demasiado corta para ello.
No pienso guiarme por tus impulsos.
Dejaré que otros órganos dirijan la función .
Ya no te necesito.
Ya no soy tu marioneta.
Adiós corazón
No hay comentarios:
Publicar un comentario